18 de julio de 2008

Noche púrpura


La primera noche el silencio sólo era interrumpido por el sonido de un grillo que rebotaba en la cornisa y se colaba por la ventana de la habitación enredándose en la cortina púrpura que se movía con la brisa. Tenía la sensación de estar en un hotel, todo era nuevo y extraño aunque nos hubiéramos llevado semanas pensando en lo que íbamos a poner. Escuché un sonido en el comedor, no le di importancia al principio, pero como no podía dormir empecé a darle vueltas. La diferencia de temperatura podría haber hecho crujir algo, el aparador podría caerse ya que los espiches del seis quizás no fueran suficientes, a la puerta le echamos la llave y le pusimos la cadenilla, todas las ventanas estaban con la persiana echada menos la del dormitorio. Traté de no despertar a M., me levanté y fui inspeccionando habitación por habitación, todo estaba en orden, miré en el armario, nada. Con cierto alivio me tendí sobre la sábana púrpura nueva y recién lavada.

Recordé ese temor que entra cuando te enamoras, temes que pase algo que enturbie la felicidad, en todo lo que haces tienes sumo cuidado. Quizás el temor a perder algo que tanto trabajo ha costado hubiera llamado al miedo.

El grillo por fin se calló y otro mundo paralelo, el de los sueños, abrió sus puertas.


Fotos de Attritio y el cuervo y el jaguar

11 de julio de 2008

Plafón


El plafón del recibidor lo puse con dos herrajes, utilizando en uno de ellos el agujero por donde salían los cables. En el segundo, el del pasillo, usé tres herrajes aprovechando también el agujero de los cables. Y por último al de la terraza/lavadero le hice tres agujeros, no utilicé el de los cables porque en los otros casos se veía, no le puse la tuerca que sujetaba el herraje a la escayola para que quedara más pegado al techo y centré la luz con el fin de que alumbrara mejor. Sin duda fue el que quedó mejor y sin embargo era el que estaba más escondido. Para igualar el resultado en los otros dos tuve que deshacer el trabajo, tapar los agujeros que no pude aprovechar y colocarlos como el de la terraza/lavadero.

Aprendí a hacerlo de la mejor forma en el tercer plafón. Lástima que no sean tres las unidades que haya estado poniendo en todos los casos y nunca vea un resultado mejor.



Fotos: Dëdalus y Treblo-a